Los Datos Personales una Oportunidad, que tiene una gran Responsabilidad

El pasado 28 de enero de 2019, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) celebró el Día Internacional de la Protección de Datos en el cual, por una parte, resaltó que cada vez son más los ciudadanos que conocen y hacen valer, a través de sus quejas, el derecho fundamental de Habeas Data, que significa “dueño de tus datos”. Pero a su vez, denotó con preocupación, que debió imponer multas por su vulneración, las cuales superan los 3.000 millones de pesos, para el 2018.

En este mismo sentido, en el VII Congreso Internacional de Protección de Datos Personales, realizado en la ciudad de Cartagena, los días 25 y 26 de julio de 2019, la misma entidad reveló que van en aumento las denuncias por suplantación de identidad, que de enero a junio de éste año, se presentó un incremento del 122%, correspondiente a 1.705 quejas, respecto del mismo periodo en el 2018. Y añadió que los sectores sobre los cuales se recibieron el mayor número de quejas son: el de telecomunicaciones, seguido de las ventas por catálogo.

Estas cifras, nos llevan a preguntarnos sobre la importancia de conocer el alcance del derecho fundamental enmarcado en el artículo 15 de la Constitución Política de 1991, como es el que tiene el titular de la información personal de conocer, actualizar y rectificar su información; a ser informado previamente sobre la finalidad para la cual se recolecta y a emitir un consentimiento previo, expreso e informado, a través de una autorización inequívoca para su tratamiento.

Y a su vez, reivindica la gran responsabilidad que se tiene en propiedad horizontal al tratar información personal de: propietarios y residentes, visitantes, contratistas, proveedores y trabajadores, imágenes del circuito cerrado de televisión, entre otros, con aplicación de la Ley 1581 de 2012 y el Decreto Único Reglamentario 1074 de 2015.

Si bien, herramientas tecnológicas, como el Circuito Cerrado de Televisión (CCTV), el escaneo de datos de la cédula de ciudadanía de visitantes para controlar el acceso a las instalaciones, el uso de datos biométricos, como la huella, para el ingreso y salida de Copropietarios, son útiles para garantizar la seguridad física de los inmuebles y los bienes comunes, tener protocolos para el control de acceso y desincentivar a los dueños de lo ajeno a ingresar a nuestra Copropiedades, estas motivaciones no nos facultan, de buena fe, a vulnerar normas de rango Superior, como es el derecho fundamental conocido como Habeas Data.

Es muy común, que en nuestras Copropiedades monitoreamos y grabamos, sin las previsiones del Aviso de Seguridad. Al ingresar a la Copropiedad siguen solicitándose datos personales a los menores de edad como requisito para el ingreso, cuando la ley establece que solo pueden ser requeridos a los padres o representantes legales e inclusive están facultados para decidir si quieren o no, entregarlos. En épocas de Asamblea se envían convocatorias a bases de datos desactualizadas, de personas que ya no gozan de la calidad de propietarios o residentes. Se trata información personal de contratistas, subcontratistas y trabajadores sin la debida autorización, y en ocasiones, se consultan bases de datos como son los Antecedentes de Policía contraviniendo el Aviso de Privacidad de dicha página.

Y lo que es más preocupante aun, después de 7 años de sancionada la Ley, no se cuenta con una Política de Tratamiento de Datos Personales, que contemple Manuales de Procedimientos que estandaricen los protocolos de atención de consultas y reclamos, implemente medidas de seguridad para el acceso a la información, se suscriban Acuerdos de Confidencialidad con proveedores, a quienes de manera temporal y el marco de un objeto contractual se les transmite información personal de Copropietarios y Residentes, o realizan la recolección de la información de visitantes.

Este incumplimiento puede derivar en sanciones, que de acuerdo con la Ley 222 de 1995, configura una responsabilidad solidaria e ilimitada de los representantes legales y Consejos de Administración por incumplimientos normativos como el descrito, quienes como un “buen hombre de negocios” debe conocer, y en su inobservancia no puede alegarse desconocimiento, ya que se presume la culpabilidad.

Debe advertirse, que dicha responsabilidad pecuniaria recae exclusivamente en el patrimonio de quienes fungen como administradores (representantes legales y consejeros), no puede ser reclamada a las Póliza de Directores y Administradores, toda vez que en principio, no se trata de un siniestro, por no ser un hecho súbito, accidental, imprevisto y ajeno a la voluntad de asegurado, sino de una omisión a una norma, y su incumplimiento puede derivar en una sanción hasta por 2.000 smlmv. Por consiguiente, es un hecho cierto que se pacta como una Exclusión en éste Contrato de Seguros.

En la era donde la información y los datos personales se constituyen en los activos de muchas empresas, donde los delincuentes usan los datos como insumos para concretar sus fechorías y cada vez más la tecnología pone al servicio de muchos herramientas importantes para mejorar la gestión. No debemos olvidar que en Propiedad Horizontal el tratamiento de los datos personales, también trae consigo una gran responsabilidad.

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